Semilleros que sueñan en grande

Semilleros que sueñan en grande

En un espacio alterno al Astara Golf Championship 2026, 120 niños pasaron de ver a los profesionales desde la tribuna a compartir el ‘green’ con ellos, aprendiendo que los valores del golf se llevan a la vida. Astara y Fedegolf, movilizando sueños.

Bogotá, febrero 2026 –Aprendí cosas que no sabía: el manejo de los vientos, cómo controlar las emociones y qué hacer cuando se entierra la bola en el búnker. Fue muy divertido y una linda oportunidad poder hablar con ellos, Esteban y Will, y que nos dieran sus tips”.

Con esa emoción, María José Barragán, una pequeña golfista de 11 años que entrena en el Centro de Alto Rendimiento, resumió una jornada que fue mucho más que una clase técnica. Para ella, y para otros 119 niños, el Astara Golf Championship además de ver a sus ídolos desde la tribuna, se trató también de compartir el green con ellos en una experiencia que recordarán toda la vida.

En medio del swing perfecto y la alta competencia del Korn Ferry Tour, el certamen que acoge el Country Club de Bogotá abrió un paréntesis vital: la Clínica de Golf infantil. Esta iniciativa, impulsada por Astara, líder mundial en movilidad y main sponsor del torneo, en alianza con la Federación Colombiana de Golf, transformó la cancha en un aula de vida donde el deporte se convirtió en la herramienta para inspirar a las nuevas generaciones.

Ídolos que forman el futuro

La jornada no fue una exhibición lejana. Los profesionales Will Cannon (Estados Unidos) y el colombiano Esteban Jaramillo dejaron a un lado la presión del scorecard para volcarse a los más pequeños. Para Jaramillo, estar allí fue un viaje de regreso a sus raíces: «Me acuerdo que cuando era chiquito, ver a los profesionales era una gran inspiración; si yo puedo ayudar a que a más niños les guste el deporte, soy feliz. El apoyo de Astara es muy grande, tanto en lo financiero como en la creación de estos espacios que dan acceso a los profesionales. Espero que para ellos haya sido una experiencia increíble y que aprendan a querer el golf«, afirmó el jugador profesional.

Más que una cifra: 120 historias de vida

La logística del evento demostró que la inclusión es el motor de esta alianza. De los 120 participantes, 90 pertenecen a la Academia Pública de la Federación, una cifra que subraya el compromiso de democratizar el acceso al golf y llevarlo más allá de los clubes privados.

Yesid Guerrero, Director de la Academia Pública de la Fedegolf, destacó el impacto emocional y familiar de la actividad: “Estos espacios son muy importantes porque los niños necesitan modelos e ídolos. Verlos los motiva muchísimo a tener una meta en la vida para llegar lejos, a entrenar y a crecer. Además, aquí las familias también empiezan a entender cuál es el camino para apoyarlos”.

Valores que viajan del campo a la casa

Para Astara, este patrocinio trasciende la exhibición de vehículos. Se trata de movilizar valores. La clínica demostró que el golf enseña a manejar la frustración —como cuando la bola queda atrapada en la arena— y a controlar las emociones bajo presión, lecciones que los niños llevan de regreso a sus casas, escuelas y comunidades.

Al final del día, el impacto del Astara Golf Championship no se midió solo en los resultados de la jornada profesional, sino en la convicción de niñas como María José, quien hoy sabe que, con disciplina, control emocional y el apoyo adecuado, ella también puede llegar lejos.

Porque en este campeonato, el futuro se construye hoy, un swing a la vez.